Trabajos premiados certámenes 2023

XVIII Certamen de Dibujo «Atapuerca y el Deporte»

 

1ª Categoría: 1º y 2º de Primaria

 

2ª Categoría: 3º y 4º de Primaria

 

3ª Categoría: 5º y 6º de Primaria

 

4ª Categoría: 1º y 2º de E.S.O.

 

Los Colegios premiados con mayor participación relativa son:

  • Mencía de Velasco (Briviesca)
  • Santa Cecilia (Espinosa de los Monteros)

 

XVII Certamen Nacional Fotográfico

 

XIII Certamen Internacional de Microrrelatos

 

1er. Premio (600 euros)
Autor: Agueda Gema Espina Zambrano (Sevilla)
Obra: La paradoja del triunfo

El Cross de Atapuerca, ese singular evento literario donde las palabras se apilan como corredores en un embudo, resulta ser la versión perfecta del maratón del lenguaje. Los escritores, pertrechados con teclados y grandes pantallas, compiten en una carrera hacia la contradicción más creativa.

La línea de salida es un agujero negro de inspiración, donde las frases se dispersan en todas direcciones, creando un caos controlado. Los sustantivos tropiezan con los adjetivos, las comas parecen tiradas como obstáculos en un campo de minas sintáctico y los puntos finales se agitan en señal de rendición anticipada.

Los espectadores, que se sientan cómodamente en sus sillones, asisten a esta parodia de competencia literaria. ¿Cuál será el escritor que logre entrelazar la mayor cantidad de clichés y lugares comunes sin desmayar en el intento?

La carrera se torna aún más interesante cuando alguien decide tomar un atajo por la ironía y embiste con una metáfora tan retorcida que se convierte en la sensación de la jornada. Pero, ¡cuidado!, el jurado, armado con diccionarios y enciclopedias, está listo para descalificar cualquier intento de originalidad subversiva.

¿Quién logrará el preciado galardón sin ser catalogado de tramposo?

Silvio Lintiago

 

2º. Premio (400 euros)
Autor: Héctor Ortega Giménez (Reus, Tarragona)
Obra: La edad del mundo

No lejos del yacimiento, del lugar donde los antiguos vivían, ahora los nuevos corrían. Lo hacían ajenos a la edad del mundo, con los brazos impulsando sus cuerpos y los dorsales bailando rítmicamente sobre el pecho, como en una danza ancestral. Una zancada después de otra, el tiempo encapsulado como un mosquito en una piedra de ámbar hasta cruzar el arco con el escudo de la Diputación.

Las zapatillas fluorescentes levantaban pequeñas briznas de hierba junto a las cabañas techadas con paja, cerca de la Gran Dolina, de la pared escarpada de la Sima del Elefante, de la estructura metálica en el cielo de la Cueva Fantasma. El resuello en los rostros sudados, la voz robótica de la megafonía, el aliento incombustible de las gentes del pueblo al otro lado de las vallas llenando el frío de la mañana. Y por debajo de los sonidos del presente, solo si se escuchaba con atención, quizá pudiera oírse también el crepitar de un fuego antiguo, el eco de los cantos rituales, el lamento de un ciervo siendo alcanzado por una lanza en el preciso lugar en que –rutilante e inquebrantable– la vida seguía su curso.

Corrigan

 

3er. Premio (300 euros)
Autora: Fátima Chamorro Merino (Alcalá de Henares, Madrid)
Obra: Kilómetros de libertad

Cuando solicitó su inscripción, albergaba ciertas dudas. Nunca antes había corrido así. Quizá de niña. Ahora, en su país, a las mujeres no se les permite participar en eventos deportivos. Ni en nada. De hecho, en los últimos tiempos  de su vida en Afganistán Tahira solo ha visto el mundo exterior a través de una franja turbia y ha respirado tras un burka… Pero lleva aquí un par de años como refugiada y está empezando de nuevo.

Acaban de dar la salida de la carrera popular de la que forma parte. Está algo nerviosa. Son cinco mil metros y no sabe si podrá llegar hasta el final, pese a los entrenamientos de los últimos meses. No le importa. Solo quiere correr. Al hacerlo, va desprendiéndose de ataduras, de sumisiones. No nota el cansancio ni la dureza de los últimos kilómetros. Se siente elástica y leve; la melena suelta y la piel al aire, con el frío enrojeciendo sus mejillas… No le importa que la pasen otras atletas. Le gusta ver a tantas mujeres juntas tiñendo de azul y rosa la mañana. Parecen una bandada de pájaros que vuelan hacia un destino elegido, por fin, en libertad…

Aletheia

 

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